Cuando hablamos con pequeños y medianos negocios que están montando o renovando su web, hay una sección que suele quedar relegada al final, con prisa o casi por compromiso: el clásico “Quiénes somos”. Nos dicen cosas como “eso ya lo contaremos luego”, “la gente no lo lee” o “ya me conocen”. Pero, después de años asesorando a pequeñas marcas y comercios de todo tipo, lo tenemos claro: la página ‘Quiénes somos’ es mucho más importante de lo que parece.
De hecho, si estás trabajando en construir una marca coherente, cercana y basada en la confianza —es decir, si estás aplicando o te interesa el marketing ético—, esta sección es tu carta de presentación más valiosa. Y no deberías subestimarla.
“Quienes somos” no es una biografía. Es un puente de confianza

La página “Quiénes somos” no es un currículum, ni una cronología de logros. Es tu espacio para decirle al cliente quién está detrás, qué valores te mueven y por qué deberían confiar en ti. Y esto, en tiempos de saturación digital y mensajes automatizados, marca la diferencia.
Muchos clientes nos dicen: “si tengo una tienda de productos artesanos, ¿no es más importante hablar del producto?”. Pero es que tu producto no se diferencia solo por lo que hace, sino por quién lo hace y cómo. Especialmente si vendes en un sector saturado, la historia de tu marca puede ser ese factor emocional que conecte con quien está al otro lado de la pantalla.
El “Quiénes somos” es parte de tu estrategia
Piensa en tus páginas más vistas: suele ser la home, la tienda (si tienes ecommerce), el contacto… y, también el “Quiénes somos”. Quien llega hasta ahí quiere saber más antes de decidirse a comprar o escribirte. Está buscando una señal de autenticidad.
En TLC lo hemos visto con múltiples proyectos: cuando un “Quiénes somos” está bien trabajado, con un mensaje honesto y bien estructurado, aumenta el tiempo de permanencia en la web y mejora las conversiones.
Y, no hablamos solo de cifras. Hablamos de conexión. De personas que sienten que están hablando con alguien real. Porque el marketing ético va de eso: de crear relaciones a largo plazo, no solo transacciones.
¿Qué debería incluir la página “Quiénes somos” de tu web?
Aquí no hay una fórmula única, pero sí una estructura que funciona bien, especialmente si estás empezando o si quieres mejorar la que ya tienes. Estos son los elementos que recomendamos incluir:
1. Una bienvenida con propósito
Empieza saludando y explicando qué haces y por qué lo haces. Sin rodeos, pero con cercanía.
“Hola, somos Marta y Raúl, y llevamos una panadería en el barrio desde hace 15 años. Pero más allá del pan, lo que nos mueve es crear un espacio de comunidad…”

2. Tu historia (resumida y con foco)
Cuenta cómo empezó todo, pero no te vayas por las ramas. Lo importante no es la fecha exacta en la que abriste, sino qué te motivó, qué obstáculos superaste, y qué valores se han mantenido en el tiempo.
3. Tus valores y cómo los aplicas
Evita frases vacías como “calidad y compromiso”. Mejor muestra cómo vives esos valores. Por ejemplo:
“Solo trabajamos con productores locales, aunque eso suponga reducir márgenes. Pero creemos que lo justo es más importante que lo fácil.”
4. El equipo
Una foto real, con nombres y funciones, puede marcar la diferencia. Mostrar al equipo humano detrás de la marca genera confianza.
5. Tu propósito, más allá de vender
Una de las cosas que más trabajamos con nuestros clientes es la coherencia entre lo que dicen y cómo lo dicen. El tono de la página “Quiénes somos” debería reflejar tu voz de marca: ¿eres cercana?, ¿profesional pero informal?, ¿seria y técnica? Todo eso se transmite en las palabras que eliges y en el ritmo con el que cuentas tu historia.
Aquí es donde el marketing honesto se hace tangible. ¿Por qué haces lo que haces? ¿Qué impacto quieres generar? ¿Qué te gustaría que tus clientes digan de ti?
6. Un toque personal
¿Te gusta el cine de autor? ¿Tuviste una tienda de cómics antes? A veces, una anécdota bien contada humaniza más que mil frases bonitas.

Lo que nunca debería incluir…
- Textos demasiado largos o llenos de jerga empresarial.
- Frases genéricas que podrían aplicarse a cualquier negocio.
- Copiar y pegar un «sobre nosotros» de otra marca.
- Mentir (parece obvio, pero pasa más de lo que crees).
La identidad verbal empieza aquí
Y aquí entra otro elemento clave del marketing humano: no fingir ser lo que no eres. Si usas frases grandilocuentes que luego no reflejan tu trato al cliente o tus productos, el usuario lo notará. Y no volverá.
¿Y si ya tienes un «Quiénes somos»… pero no te representa?
Entonces es hora de revisarlo. Lee tu página como si fueras un cliente nuevo. Pregúntate:
- ¿Entendería bien qué hacemos?
- ¿Percibe nuestra personalidad?
- ¿Se nota lo que nos importa?
- ¿Invita a confiar?
Si alguna respuesta es “no”, toca reescribir. Y si no sabes por dónde empezar, nosotros podemos ayudarte.
En TLC hemos preparado una plantilla editable para ayudarte a escribir (o reescribir) tu página “Quiénes somos” con intención, claridad y alineada con tus valores.
Pincha aquí para descargártela o escríbenos y te la mandamos encantados.
Porque construir una marca con voz propia empieza por contar bien quién eres.