¿Qué vas a hacer con todo lo que aprendiste este año?
Cuando termina el año, no solo cierras caja, también se abre una oportunidad valiosa: pararte a mirar lo que ha pasado en tu negocio, medir resultados reales obtenidos y establecer metas para el año que entra. En TLC llevamos años acompañando a negocios como el tuyo en este punto exacto del calendario. Y aunque sabemos que a estas alturas estás deseando que finalice el año, y que diciembre es un torbellino, te lo decimos con total honestidad: es ahora cuando se decide cómo empezar el año que viene.
¿Por qué insistimos tanto en TLC en tener fijadas metas claras ?

Porque lo vemos cada año. Muchos clientes se enfocan en lanzar campañas, subir promociones, mejorar la web… pero no se detienen a mirar qué ha funcionado, qué no y qué objetivos tienen para el siguiente ciclo.
Y, si no sabes a dónde quieres dirigir tu empresa, cualquier camino parece válido. Pero eso, en marketing, cuesta dinero y tiempo. Por eso establecer metas para el año que viene no es una formalidad, es una estrategia clave para crecer con sentido.
¿Qué deberías revisar antes de fijarte metas nuevas?
En TLC siempre empezamos por aquí: revisar el año que termina con datos, no con intuiciones. Y no hace falta que tengas un Excel de 50 pestañas. Basta con responder a algunas preguntas clave:
- ¿Cuáles fueron tus productos o servicios más vendidos?
- ¿Qué canales te trajeron más ventas o visitas?
- ¿Qué campañas funcionaron mejor? ¿Y cuáles no dieron resultado?
- ¿Qué hiciste distinto este año respecto al anterior?
- ¿Dónde sentiste que tu negocio ganó fuerza? ¿Y dónde perdiste tiempo?
Este repaso, te da pistas clarísimas sobre lo que puedes repetir, mejorar o descartar.
Establecer metas para el año que viene ¿por dónde empiezo?
Una meta no es “quiero vender más”. Una meta clara es: “Quiero aumentar un 20 % las ventas de mi tienda online en los tres primeros meses del año, respecto al mismo periodo del año anterior”.
En TLC trabajamos con muchos pequeños negocios, y sabemos que a veces cuesta concretar. Por eso usamos esta fórmula sencilla:
Objetivo + número + plazo + canal
Por ejemplo:
- Aumentar un 15 % las reservas en mi restaurante entre enero y marzo, a través de Google Maps y redes sociales.
- Conseguir 200 nuevos suscriptores en la newsletter antes de abril.
- Duplicar las visitas orgánicas a mi blog durante el primer trimestre del año.
Estas metas nos permiten planificar acciones concretas, medir avances y corregir a tiempo si algo no va como esperábamos.
¿Y si no he medido mis datos durante este año?

No pasa nada. Estás a tiempo de empezar. En TLC siempre decimos que lo perfecto es enemigo de lo posible. Si no tienes herramientas de analítica, empieza con lo que sí puedes hacer:
- Revisa los pedidos de tu tienda: ¿cuáles se repitieron? ¿Qué producto se vendió más?
- Mira tus redes: ¿qué publicaciones tuvieron más interacción?
- Pregunta a tus clientes: ¿cómo te encontraron?, ¿por qué te eligieron?
Lo importante no es tener todos los datos, sino empezar a mirar tu negocio con criterio.
¿Qué tipo de metas puedes fijarte?
No todo son ventas. Muchos de nuestros clientes establecen metas relacionadas con:
- Visibilidad (más visitas, más seguidores, aparecer en medios)
- Fidelización (clientes que repiten, comunidad activa, recomendaciones)
- Experiencia de usuario (mejorar la atención, velocidad web, proceso de compra)
- Automatización (ahorrar tiempo, reducir tareas repetitivas)
- Crecimiento personal (formarte, delegar, contratar ayuda)
Y sí, todas estas metas también impactan en tus ventas. Porque cuando el negocio funciona mejor por dentro, se nota por fuera.
Establecer metas para el año que viene no es solo hacer una lista bonita
Uno de los errores más comunes que vemos en TLC es pensar que basta con escribir objetivos en una libreta. Pero lo importante es:
- Comprometerte con ellos (y hacerles seguimiento)
- Aterrizarlos en acciones concretas
- Revisarlos periódicamente (por ejemplo, una vez al mes)
Muchas veces nos llegan clientes en abril diciendo: “Es que no me dio tiempo a hacer lo que me propuse en enero”. Y claro, si no bloqueas tiempo, si no desglosas cada meta en pasos semanales o mensuales… no pasa nada.
Por eso, en nuestras sesiones de planificación, les damos una estructura sencilla con calendario visual. Porque a veces el problema no es la meta, sino el caos diario que la va enterrando.
Un consejo real de TLC para pequeñas empresas
Muchos clientes nos dicen:
“Yo no tengo un gran negocio que facture millones de euros, ¿para qué voy a fijarme metas si cada semana es un lío distinto?”
Y lo entendemos. Pero:
“Si no te fijas metas tú, alguien lo hará por ti: la competencia, la temporada, las prisas o los algoritmos.”
Establecer metas para el año que viene es una forma de tomar el control, de anticiparte a lo que vendrá y de decidir tú hacia dónde va tu negocio.
Aunque empieces con solo tres metas, pero bien pensadas y realistas, ya estás dando un paso enorme.
¿Y cómo lo conecto con mi marketing?

Una vez que tienes tus metas claras, tu marketing digital cobra mucho más sentido. Porque ya no se trata de “publicar por publicar”, sino de:
- Crear contenido que te acerque a ese objetivo
- Lanzar campañas en los canales adecuados
- Medir si lo que haces te ayuda a cumplir tu meta o no
Tu marketing debe responder a tus metas, no al calendario de modas de Instagram.
Un momento perfecto para parar y avanzar
Diciembre es un mes caótico, lo sabemos. Pero también es una oportunidad única para resetear y empezar bien el próximo ciclo.
Establecer metas para el año que viene no es un lujo, es una necesidad si quieres que tu negocio crezca con dirección, foco y motivación.
Desde TLC ayudamos cada año a muchas marcas y negocios locales a revisar lo que han hecho, trazar objetivos realistas y construir un calendario de acción que no dé vértigo.
Y si no sabes por dónde empezar, no pasa nada. Escríbenos. Lo vemos contigo. Porque lo más importante es que te tomes en serio tu crecimiento, aunque lo hagas paso a paso.